Inicio

Inicio
Noticias
Detalles
Circuito
Inscripciones
Voluntarios
Reglamento
Punta del Este
Dónde alojarse
Plan de entrenamiento
Consejos médicos
Relatos
Fotos
Repercusiones
Resultados anteriores

Contactanos
Foro de la AAU

 
Co-organizan:


 

Declarada de Interés Turístico por el Ministerio de
Turismo y Deporte


Apoya:

Consejos Médicos (Medicina del Maratón)

 

Participar y entrenar para pruebas de fondo como el maratón, es beneficioso para la salud en la gran mayoría de los casos. Los problemas médicos durante la maratón son normalmente menores en personas entrenadas. Sin embargo, dada la exigencia de la prueba y el creciente número de participantes con diversa experiencia, es necesario tomar ciertas precauciones para evitar incidentes. Aún en corredores bien entrenados, las condiciones de entorno pueden aumentar los riesgos de problemas. A continuación, incluimos algunos temas importantes a tener en cuenta en la preparación y en la carrera, gentileza de SportMed (www.sportmed.com.uy)

  1. Riesgos y contraindicaciones/Requisitos para correr la maratón
  2. Medicina del entrenamiento
  3. Lesiones y problemas durante el entrenamiento y la carrera

Riesgos y contraindicaciones/Requisitos para correr la maratón

La maratón es una prueba de largo aliento que impone una gran carga al sistema cardiovascular y a todo el aparato locomotor, es decir, huesos, músculos, articulaciones y ligamentos. El alto nivel de exigencia requiere un gran acondicionamiento de estos sistemas para evitar fallas o sobrecarga durante la competencia,  que pueden ser graves a nivel cardiovascular.
En lo que respecta al aparato locomotor es bien sabido y muy común que ocurran tendinitis, problemas musculares, desgarros, bursistis y otras molestias y lesiones, que si no son tratadas a tiempo pueden volverse crónicas.
A continuación, se incluyen algunos consejos que, sin pretender ser totalmente exhaustivos, tratan algunos de los temas más comunes o de mayor interés para los corredores de larga distancia.

Consulte antes con su Médico

Para prevenir cualquier inconveniente es recomendable realizarse un chequeo con un médico deportólogo, especialmente en corredores principiantes. De este modo se investigan posibles trastornos que contraindiquen la participación en un maratón.  Este chequeo debe realizarse antes de empezar el entrenamiento intenso, no solamente antes de la carrera.
En un control médico-deportivo se interroga al  corredor y se realiza un examen físico detallado, indagando sobre la presencia de antecedentes familiares, de problemas cardiacos congénitos y de factores de riesgo cardiovascular. Se buscan también antecedentes de lesiones deportivas, para ver si alguna de ellas no ha sido completamente rehabilitada y pudiera reagudizarse al preparar el maratón.
En algunas situaciones el médico puede realizar una prueba de esfuerzo, que recrea las circunstancias del esfuerzo físico en un laboratorio. De este modo se pueden hallar alteraciones en el aparato cardiovascular que hayan pasado desapercibidas por no haber generado ningún tipo de síntomas hasta el momento.
También se analiza la biomecánica del corredor y se verifica el tipo de calzado que utiliza o debería utilizar, como forma de contribuir a reducir el riesgo de lesiones y molestias.

arriba

Un maratón para cada uno

Descartados cualquier inconveniente o contraindicación, el maratón es una prueba que puede correr casi cualquier persona siempre que realice un entrenamiento adecuado y correctamente guiado. El desafío de correr esa distancia es muy importante a nivel “mental”, especialmente para los corredores menos preparados. Basta con considerar que una prueba que los corredores de alto nivel pueden completar en menos de dos horas y media, puede llevar más de cinco para los menos acondicionados.
El maratón, a pesar de su dureza, puede ser una prueba muy disfrutable. Solamente completar la distancia y compartir el esfuerzo con gente muy distinta es un logro personal de un enorme valor y da una gran satisfacción. Sin embargo, para poder disfrutarla es necesario un nivel básico acondicionamiento físico. En forma muy general, se estima que un corredor puede correr el maratón si es capaz de correr confortablemente una distancia de 24 km. un mes antes de la prueba. Confortablemente significa con “resto”, es decir sintiendo que se podría seguir corriendo.
Para planificar el entrenamiento y luego para completar la distancia del maratón saludablemente, es necesario establecer primero el ritmo al que cada uno puede correr la distancia (en el corredor no se habla habitualmente de velocidad en kilómetros por hora, sino de ritmo, es el tiempo que lleva recorrer un kilómetro).
Los veteranos en el maratón ya saben cual es su ritmo posible en función de su nivel de entrenamiento. Pero los que comienzan, necesitan ayuda de entrenadores y médicos deportólogos para determinar el nivel en que se encuentran y cuál es el ritmo adecuado para desarrollar la competencia. Empezar demasiado rápido para su capacidad, puede llevar a la claudicación antes del final, a calambres o incluso a lesiones.
Los corredores principiantes, a veces participan en una modalidad de “corre-caminata”, caminando parte de la distancia (una estrategia utilizada muchas veces es el 19-1, es decir 19 minutos trotando y 1 minuto caminando).
En épocas anteriores se consideraba que las mujeres no debían correr el maratón. Esto está totalmente superado hoy en día, ya que valen para el físico de la mujer las mismas consideraciones que pare el hombre.

arriba
Maratonistas con enfermedades crónicas

Existen corredores que padecen enfermedades crónicas de diverso tipo y que perfectamente disfrutan de los beneficios del ejercicio. Con el cuidado adecuado, pueden completar la distancia del maratón sin riesgos. A continuación se describen algunas de las enfermedades más habituales y las consideraciones necesarias para preparar y participar en la prueba. Las explicaciones que siguen no pretenden reemplazar la recomendación de un médico especializado y pueden no ser adecuadas en algunos casos específicos.

arriba

Asma

La principal recomendación para el corredor con asma es evitar la exposición a mucho frío. Es muy importante cuidarse mucho en los días previos, manteniéndose abrigado y previniendo resfríos e infecciones respiratorias. No es conveniente realizar corridas largas en las últimas 3 semanas, que contribuyen a la disminución de las defensas del organismo. La ingesta de suplementos de vitamina C, estimula el aparato inmunológico y reduce el riesgo de infecciones.
Los corredores con asma deben llevar consigo su medicación broncodilatadora a fin de  controlar una eventual crisis.  Muchas veces se usa en forma preventiva para evitar que se produzca un bronocoespasmo inducido por el ejercicio.

arriba

Epilepsia

Un corredor con epilepsia debidamente controlado puede participar en el maratón. Es importante que el paciente haya pasado en los últimos meses sin crisis y tener el aval de su médico tratante para participar de la carrera. Los medicamentos antiepilépticos no afectan el rendimiento del maratonista.

arriba

Enfermedades del corazón

Las enfermedades del corazón pueden ser muy variadas y hacen fundamental el aval del médico deportólogo y del cardiólogo tratante. La gran mayoría de las enfermedades del corazón cuando están en situación de compensación, es decir que no están en un empuje agudo, en un desequilibrio, permiten que el individuo participe en el maratón.
Esta prueba tiene una ventaja; si bien es una prueba de largo aliento, la intensidad a la cual se corre no es una intensidad máxima para el corazón, por lo cual el corazón si bien se fatiga no realiza un trabajo al máximo prolongado. Los eventos más cortos son mucho más exigentes desde el punto de vista cardiovascular.
Las contraindicaciones principales para el ejercicio vigoroso son la angina de pecho, las arritmias ventriculares graves y el infarto agudo de miocardio reciente, insuficiencia cardíaca congestiva descompensada, cirugía cardíaca reciente, angioplastia reciente, valvulopatías incompletamente estudiadas. Afortunadamente la gran mayoría de las enfermedades cardiovasculares se benefician del ejercicio aeróbico regular.
De todas formas, frente a cualquier diagnóstico de la esfera cardiovascular es preciso informar al médico cardiólogo o al deportólogo antes de iniciar el entrenamiento para la maratón. Cualquier cambio o agravamiento de síntomas deben ser comunicados al médico antes de correr la maratón.

arriba

Hipertensión arterial

La personas hipertensas deben consultar primero al médico para determinar el tratamiento óptimo según el estadio de la hipertensión, que podrá incluir o no medicamentos. En general, el médico indicará una ergometría para observar el comportamiento de la presión durante el esfuerzo, al mismo tiempo descartando problemas cardíacos de otro tipo.
Casi todos los pacientes hipertensos pueden entrenar y correr el maratón, siempre que acompañen al ejercicio de otras medidas, a saber, tratamiento farmacológico, dieta adecuada, técnicas de control de estrés o mejora de la composición corporal. Es posible que se indique una limitación del tope de frecuencia cardiaca.
Lo interesante del maratón es que, como consecuencia de los ajustes necesarios para poder acometerlo, se suele observar una mejoría, en ocasiones sustantiva, de la presión arterial.
Las personas con hipertensión sintomática como zumbidos de oídos, dolor de cabeza, mareos, visión con estrellitas o chispitas, sangrado nasal, dificultad para hablar o con cifras incontrolables no deben correr el maratón a menos que tengan el consentimiento expreso del médico.
Los valores de presión arterial se clasifican de la siguiente manera

Categoría

Sistólica (mm Hg)

Diastólica (mm Hg)

Optima

< 120

<80

Normal

120-129

80-84

Normal alta

130-139

85-89

Hipertensión

 

 

   Estadio 1

140-159

90-99

   Estadio 2

160-179

100-109

   Estadio 3

>= 180

>= 110

arriba

Diabetes mellitus

Los diabéticos descompensados no deben correr en el maratón. Tampoco deben hacerlo con glicemias superiores a 250 mg/dl, estén o no compensados.  Son signos de alarma, por ejemplo: variaciones de la glicemia, en general al alza, manifiesta dificultad en regularla como se hace habitualmente, cambios de humor, falta de hambre o exceso de ella, aliento cetónico, etc  Tanto una infección como situaciones de estrés tienden a “desacomodar” al diabético.  Estos factores, si afectan el control de la diabetes, contraindican de la participación en el evento mientras esté presente su efecto. 
Si bien el ejercicio de fondo es una de las mejores actividades para mejorar la enfermedad o ayudar a controlarla, todo atleta debe saber que el maratón es una prueba que exige a fondo los sistemas energéticos musculares y al metabolismo en general.  Los diabéticos tienen el metabolismo de los hidratos de carbono alterado, por lo que el entrenamiento deberá controlarse rigurosamente mediante glicemias seriadas a fin de ajustar las ingestas y los fármacos, y de aprender a adelantarse a las variaciones de la misma durante el esfuerzo.
En general los diabéticos tipo II (DMNID), que son los que inician su diabetes en la edad adulta (hay casos en que esto no es así) y que no requieren insulina, resultan grandemente beneficiados por el entrenamiento de fondo.
El diabético tipo I, insulino dependiente, también se beneficia del entrenamiento de fondo, pero al no poseer insulina endógena (generado por él mismo) el control se hace más exigente. Con el adecuado control médico, dosificación del esfuerzo, ajuste de la insulina e  ingestas y planificación del evento, los diabéticos tipo I tienen posibilidades de entrenar y finalizar un maratón.  Lo que NO debe hacerse es acometer grandes distancias sin controles de glicemia, sin planificación expresa de la dosificación de insulina (en cantidad y tipo), sin previsión de ingestas, sin apoyo de terceros y/o sin comunicación.  El atleta diabético debe conocerse a sí mismo antes que todo y reconocer los síntomas de la hipoglicema u otros de desajuste de su metabolismo.
El ejercicio prolongado es una de las causas frecuentes de hipoglicemia en el diabético, lo que constituye una situación potencialmente grave para la salud.

arriba

Problemas renales

Las litiasis renales (piedras en el riñón) sintomáticas – dolor lumbar, sangrado por la orina (hematuria) presente o reciente son una contraindicación para correr el maratón. El esfuerzo prolongado, el golpeteo de los más de 25.000 pasos y la deshidratación pueden agravar la situación.
La insuficiencia renal también puede ser una contraindicación. El atleta debe estar bien controlado mediante estudios de laboratorio y debe informar al médico de su intención de correr el maratón. Algunos problemas renales, en los que se pierde proteína por la orina requieren de un tiempo de semanas o meses para mejorar. En estos casos, siempre bajo estricto control médico, puede ser sabio dejar pasar la oportunidad y pensar en el próximo maratón.
Los pacientes con insuficiencia renal que requieren hemodiálisis también se benefician de la actividad física, pero por causa de su enfermedad tienen limitaciones al tipo y cuantía del esfuerzo. Cada caso es diferente. Lo mejor es buscar un nefrólogo que sea atleta (en nuestro medio los hay) y junto con él ir viendo qué ajustes se hacen necesarios a los efectos de obtener los mayores beneficios para la salud y rendimiento deportivo. Con disciplina, perseverancia y un profundo aprendizaje de la enfermedad, el binomio médico-paciente puede ir muy lejos en el atletismo de fondo.

arriba

Maratonistas con enfermedades agudas
A diferencia de lo que ocurre con las enfermedades crónicas, las enfermedades agudas, como una infección urinaria baja, una infección de la vía aérea superior con síntomas generales como fiebre, mialgias, astenia física o artralgias contraindican la participación en el maratón.
No se debe correr un maratón con fiebre. En efecto, eso pone al organismo en una situación de desequilibrio y se podría estar en presencia de una miocarditis virósica, que frente al esfuerzo provoque un accidente cardiovascular.
No se debe correr un maratón con un estado gripal con dolores musculares y falta de fuerza física y energía.
No se debe correr un maratón con enfermedades agudas del tubo digestivo que cursan con vómitos o diarrea, pues pueden llevar a la deshidratación y un desequilibrio electrolítico. Por lo pronto, un corredor con náuseas y vómitos, difícilmente se podrá hidratar.
La tos es un síntoma. Cuando la tos es tan intensa que exige tratamiento sintomático (antitusígenos), está contraindicado realizar ejercicio aeróbico intenso, y por lo tanto no se debe participar en un maratón.
El resfrío simple es decir la congestión de las vías respiratorias altas, si no provoca fiebre ni decaimiento, no impide correr el maratón.
Es fundamental ante la duda de la participación consultar al médico.

arriba

 

Los Consejos Médicos están a cargo de:


Auspician: